Salto de eje en la película El resplandor

La regla de los 180º y el salto de eje – Desmontando falacias

Conforme más tiempo pasa, más desconfianza me genera ese oráculo divinizado de información que es Wikipedia. No sé bien quiénes se han encargado de subir todo lo referente a lenguaje audiovisual, pero deberían acabar en un gulag de formación cinematográfica.

Cuando uno busca en la red ‘salto de eje’, casi todos los resultados de primera página van encaminados a confirmar la definición de Wikipedia: “El salto de eje es un error grave de sintaxis en el lenguaje cinematográfico, que se produce cuando no se respeta el eje de acción imaginario que se establece entre dos personajes que interactúan o en la línea de desplazamiento entre uno de ellos y un objeto presente en la escena.”

Lo leo y me acuerdo de mis tiempos universitarios. Cuando los profesores, presuntamente versados en la materia, sentenciaban en la misma línea sobre la regla de los 180º y su quebrantamiento. Para argumentar sus axiomas siempre ponen el mismo ejemplo, que me pone los pelos de punta: “Fijaos si es complicado esto, que hasta John Ford se saltó el eje una vez en La Diligencia“. Espeluznante. No sé quién fue el primer bizarro en parir tal majadería, pero como dijo Obi-Wan Kenobi: “¿quién es más loco?, ¿el loco? ¿O el loco que sigue al loco?”.

Primero: la sintaxis no existe en el lenguaje audiovisual. Hay que dejar de comparar la lengua escrita con el lenguaje audiovisual. No se pueden comparar dos cosas que no son iguales. Segundo: cualquiera que haya visto La Diligencia y tenga un mínimo de nociones sobre lenguaje audiovisual, se da cuenta de que John Ford se salta tantas veces el eje en esa y en todas sus películas, que faltarían números en una calculadora para llevar la cuenta. Y siempre lo hace con una función narrativa.

La regla de los 180º y el salto de eje

Esta conocida regla de lenguaje audiovisual, lo único que dice es que, en una escena, cuando dos personajes interaccionan entre sí se establece un eje de acción imaginario entre ellos que divide el espacio escénico de 2 partes. Para mantener la continuidad visual, y no confundir al espectador respecto a la ubicación de los personajes en el espacio, lo correcto sería mantener las posiciones de las cámaras en uno de esos campos. Si no respetas este principio, te estarías saltando el eje.

Plano de demostración de la regla

¿Está mal saltarse el eje? Depende. El criterio lo es todo. Si lo haces porque no te has dado cuenta o porque eres más chulo que nadie, sí. Pero si responde a una función narrativa puede convertirse en una poderosa herramienta para comunicarte con el espectador. En La Diligencia John Ford emplea los saltos de eje fundamentalmente para mostrar las divergencias entre los personajes. Cuando hay afinidad entre ellos, el eje está bien. Cuando no la hay, se lo salta.

Pero esto no es cosa sólo de John Ford. Cualquier cineasta serio lo hace. Kubrick, Scorsese, Kurosawa, Tarkovski, Bergman… Todo Cristo. Y no hace falta ser un maestro del cine para hacerlo. Lo importante siempre es mantener el criterio narrativo para que el espectador, que acepta tu código visual de forma subconsciente, no se sienta estafado.

Ahí va un reto. En la siguiente escena hay un salto de eje. ¿Por qué lo hace Ridley Scott? Porque es un cuñao que no tiene ni idea? ¿O por alguna razón de peso dentro de la acción dramática?

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